miércoles, abril 27, 2005
Fuí a la exhibición de Kara Walker en el Museo Carrillo Gil éste mañana, me ha parecido una exposición deliciosa, "una artista negra que pinta para blancos" como ella se autodenomina, pero que en realidad ha encontrado una profunda llaga dentro de la historia estadounidense, la esclavitud. Sus siluetas de papel recortado se asemejan mucho al teatro de sombras chino, donde la pureza de la forma hace que las personas en lo más profundo de su psique rellenen con su imaginación los espacios en negro ó blanco absoluto. Volveré para estudiarla mejor.
Jorge Salvador me ha presentado con el curador en jefe del museo Crotazier, Gilles Grandjean (quien está de visita por primera vez en México), hemos ido todos juntos a la inauguración de la exhibición de los 100 años de Juan O´Gorman. La mayor parte del tiempo entre ellos estuvieron hablando en francés, yo respondía en frases cortas cuando me preguntaban, algunas veces en inglés (que el galo entendía). La fiesta era fantástica, con gente de la política, la religión y las artes. Hubo bocadillos pero jamás los sirvieron. Nos despedimos del francés, sería interesante exponer en su museo en el futuro próximo. Jorge Salvador me preguntó si me parecía marica y sólo respondí "no más que cualquier francés".

Mientras cenabamos en el VIPS de Palmas (uno de mis favoritos) Jorge Salvador me hizo regalos. Me dió un libro de "Los bandidos de Río Frío" y otro de Francisco Toledo, así como unos guantes de piel (le comenté que hacía mucho que quería unos). En el libro del pintor puso una dedicatoria (me gusta mucho la obra de Toledo, quiero poder hacer cosas tan interesantes como las que él hace).
