viernes, marzo 04, 2005
No tengo mucho que escribir en éstos días previos a la exposición del 8 de marzo, tan solo que de los nervios que tengo me ha brotado alergia en la piel y hoy tuve que ir al hospital por una severa tortícolis (dolor de cuello) provocado por tensión nerviosa. Mi papá insiste en que tome calmantes, Jorge Salvador asegura que todo ésto es psicosomático (de ser así para el día del evento estaré radiante). He faltado al trabajo por éstas dolencias, ya me queda poco tiempo ahí, creo que he cumplido con mi ciclo (casi seis meses, obtuve lo que quería: me pude pagar yo solo ésta nueva exposición y hasta una cámara de video, también quería comprarme una computadora nueva pero como es muy cara no se pudo). A la gente le sorprende lo aprensivo que puedo ser. Estoy mandando correos electrónicos como loco, confirmando invitaciones (tanto de prensa como a mis amigos), pues temo que no les lleguen (de por sí el lugar es un tanto alejado para la mayoría, estoy terriblemente asustado con la posibilidad de fracaso, debo pensar en que seré un éxito).
Lo que más me ha alegrado hoy fue saber que mi amigo Cruz ya llegó a la Ciudad de México, por compromisos no podrá asistir a mi inauguración pero para compensar me ha invitado a la suya el día 17. Creo que somos bastante glamorosos, invitándonos mutuamente a nuestras exposiciones (para rematar hoy inicie el libro que me recomendó, "La novia de Matisse", creí que trataría sobre la vida del artista y la época clásica pero ha resultado un emocionante relato de subastas y comerciantes de arte en la era moderna).
Mientras escribo éstas líneas estoy escuchando "Déjame entrar" de Moenia, me encanta ésta canción.
Lo que más me ha alegrado hoy fue saber que mi amigo Cruz ya llegó a la Ciudad de México, por compromisos no podrá asistir a mi inauguración pero para compensar me ha invitado a la suya el día 17. Creo que somos bastante glamorosos, invitándonos mutuamente a nuestras exposiciones (para rematar hoy inicie el libro que me recomendó, "La novia de Matisse", creí que trataría sobre la vida del artista y la época clásica pero ha resultado un emocionante relato de subastas y comerciantes de arte en la era moderna).
Mientras escribo éstas líneas estoy escuchando "Déjame entrar" de Moenia, me encanta ésta canción.
