domingo, febrero 27, 2005
Chema me invitó al Palacio de Bellas Artes a una función de la temporada de Conciertos Infantiles 2005 donde él sería el narrador. Llegué tarde pero justo a tiempo para la mejor parte, la Orquesta Sinfónica Nacional estaba tocando "Vals de Sueño de un domingo por la tarde en la Alameda" (inspirada en el mural de Diego Rivera) de Mario Kuri Aldana, me gustó mucho por su inicio un tanto siniestro y su final con tintes muy mexicanos, lo fantástico fue que el compositor estaba entre el público y todos le aplaudieron. La temática de éste concierto fue la música y la pintura, Chema iba caracterizado como "pintor" (boina francesa, traje holgado, la imágen que usarían en las caricaturas como arquetipo), llevo muy bien su presencia en el escenario. Cuando terminó el concierto lo esperé junto al escenario, apareció, lo felicité y nos abrazamos, Chema me dijo que en cuánto me vió entre el público lo puse nervioso (eso me pareció muy dulce), el martes se va a quedar a dormir en mi departamento, nos veremos hasta entonces.
Con respecto a Chema... sí, me está gustando. Quienes me conocen, quienes me han leído saben de mi total y absoluto terror a relacionarme sentimentalmente con alguien. En el momento que "alguien", quien sea, me empieza a interesar mi relación con el resto del mundo se deteriora, me vuelvo un verdadero egoísta y actúo como un estúpido.
Anoche nadie en el trabajo me amonestó por faltar el viernes, todos estábamos demasiado ocupados como para ponernos a platicar. Terminé molido y olvidé entregar las llaves del módulo de dulcería, me despertaron hoy en la mañana para decirme que les urgían y tuve que llegar a toda velocidad a dárselas. Dentro de un ratito ya tengo que estar de nuevo en el trabajo.
Hablé por teléfono con Jorge Salvador, me dice que tiene contactos en la prensa de Saltillo (Coahuila) y que bien podríamos empezar a promocionar mi obra ahí, ésta ciudad es la antesala a Monterrey (donde están los jóvenes ejecutivos de las grandes corporaciones, los nuevos coleccionistas de arte). También hablamos sobre cambiar el formato de mis pinturas, son demasiado chicas y eso se refleja en el precio.
Me compré un nuevo video, es sobre José Luis Cuevas, lo hice para poder estudiarlo mejor. Una vez Alejandro Matzumoto nos presentó en una fiesta que hubo en su museo en el año 2002, pero fue un encuentro exageradamente breve, Matzumoto (actualmente mi "némesis") me presentó como "dibujante de cómics" (eso era cuando todavía no definía muy bien lo que quería hacer). Si nos volvemos a encontrar no creo que me recuerde, pero igualmente trataré de tomar lo mejor de él (su habilidad como publirelacionista de su propia obra) y adaptarlo a mi propio estilo.
Con respecto a Chema... sí, me está gustando. Quienes me conocen, quienes me han leído saben de mi total y absoluto terror a relacionarme sentimentalmente con alguien. En el momento que "alguien", quien sea, me empieza a interesar mi relación con el resto del mundo se deteriora, me vuelvo un verdadero egoísta y actúo como un estúpido.
Anoche nadie en el trabajo me amonestó por faltar el viernes, todos estábamos demasiado ocupados como para ponernos a platicar. Terminé molido y olvidé entregar las llaves del módulo de dulcería, me despertaron hoy en la mañana para decirme que les urgían y tuve que llegar a toda velocidad a dárselas. Dentro de un ratito ya tengo que estar de nuevo en el trabajo.
Hablé por teléfono con Jorge Salvador, me dice que tiene contactos en la prensa de Saltillo (Coahuila) y que bien podríamos empezar a promocionar mi obra ahí, ésta ciudad es la antesala a Monterrey (donde están los jóvenes ejecutivos de las grandes corporaciones, los nuevos coleccionistas de arte). También hablamos sobre cambiar el formato de mis pinturas, son demasiado chicas y eso se refleja en el precio.
Me compré un nuevo video, es sobre José Luis Cuevas, lo hice para poder estudiarlo mejor. Una vez Alejandro Matzumoto nos presentó en una fiesta que hubo en su museo en el año 2002, pero fue un encuentro exageradamente breve, Matzumoto (actualmente mi "némesis") me presentó como "dibujante de cómics" (eso era cuando todavía no definía muy bien lo que quería hacer). Si nos volvemos a encontrar no creo que me recuerde, pero igualmente trataré de tomar lo mejor de él (su habilidad como publirelacionista de su propia obra) y adaptarlo a mi propio estilo.
