viernes, diciembre 03, 2004
Ayer fue un día de mucho trabajo en el cine donde trabajo, pues fue la premiere de la película Alexander. Tuve que limpiar todo el lobby con los nuevos productos de limpieza y me empezaron a arder mucho los ojos así como que me produjeron un fuerte dolor de cabeza (con lo que dudo de la leyenda "no tóxico"). Pude ver entre los invitados al roomate de Laars Robledo (es la primera vez que alguien que conozco -aunque indirecta y accidentalmente- me lo topo en el trabajo).
Hoy por la mañana le llamé a Esteban por teléfono, como siempre lo hago y nos pusimos a platicar sobre absolutamente nada. Le conté (otra vez) sobre Wonderboy y éste me dice "espero que ya sientes cabeza". Esteban constantemente dice que no entiende mi forma de ser o de actuar, pero en realidad creo que sin que se dé cuenta él tiene más pistas que nadie como para armar un libro sobre mi vida... uno lleno de sexo, drogas y rock & roll. Al final de la llamada estuvimos platicando sobre las caricaturas de los años ochenta que parece que están regresando y nos preguntamos el porqué aún no ha aparecido un re-make de Rainbow Brite (el simple hecho de portar un arcoiris en su vestimenta la hace un ícono muuuuy gay).

