viernes, diciembre 17, 2004
Después de la película regresé a mi casa sólo para darme cuenta que la puerta no abre, ¡¡cómo diablos puede ser posible!!, me he quedado afuera de mi propio departamento!!!. Vine a un cybercafé a actualizar el diario y a hacer tiempo en lo que llega el cerrajero de su hora de comer. No puedo hacer nada, sólo esperar, dejé mi uniforme del trabajo en mi habitación.
CONTINUACIÓN:
Son las 9:36 p.m., así que creo propio dar una explicación de lo que pasó.
Fui con todos los cerrajeros cercanos hasta encontrar uno disponible (pareciera que se dan el lujo de elegir a su clientela), quien me acompañó hasta el departamento. Le tomó varias horas, el seguro se quedó puesto por dentro y fue necesario romper la puerta. La reparación será costosa. Ya no llegué a trabajar, aunque en la primer oportunidad tomé el teléfono y le hablé al gerente del cine para avisarle que ya no llegaría (supongo que me regañarán ó me despedirán, no estoy seguro). Durante un rato me sentí completamente impotente sin saber que hacer, incluso llamé a Jorge Salvador & Onek (para pedirles ayuda, pero sólo me respondía la contestadora). Tuve que calmarme para empezar a hacer todos los arreglos posibles, "el dinero lo resuelve todo" pensé y así sucedió. Mañana traeré al carpintero (para componer las partes rotas y que se encargue de los detalles de ebanistería) y nuevamente al cerrajero (para que me ponga una nueva chapa). He resuelto el primer contratiempo, necesitaba entrar y salir libremente de mi propia casa y lo he conseguido, ahora he de restaurar lo dañado.
