domingo, septiembre 05, 2004
Las cosas que pasaron éste sábado las voy a recordar por mucho tiempo, así que supongo que merecen ser escritas en el diario para evitar que el olvido se las lleve. Lean.
Fui a cobrar el dinero que me había mandado mi madre ($1000 pesos). JL me había mandado un mensaje a mi celular para cambiar la hora de nuestra cita, así que llegué con bastante tiempo. Lo ví en el restaurante El Portón de Buenavista, muy cerca del tianguis del Chopo, por primera vez lo veía sin traje y corbata, iba vestido en jeans, camiseta negra y tenis (casi igual que yo, pero yo llevé una gorra negra de lana y una camisa azul de franela). Fue divertido ver a tanta gente tan estrambótica, muchos darkies, skas, punks, todas las subculturas y tribus urbanas de la Ciudad de México se habían reunido ahí, hacía mucho calor pero no importaba, todos eran felices. Fuimos con su dealer de películas y la que me pidió mi padre no la tienen ("Away all boats" de 1953, actúa Jeff Chandler) pero encontré una que hacía mucho tiempo estaba buscando, la de "Basquiat" (donde David Bowie actúa como Andy Warhol). Después vimos un lugar donde vendían calcomanías (pegatinas) de diseños muy locos, me compré algunas con claras referencias warholianas y la elección de JL fue más orientada hacia películas. Seguimos caminando y llegamos a un puesto que me gusta mucho, donde venden accesorios sadomasoquistas (quedé fascinado por las hermosas máscaras de vinyl) y ahí me compré algo que hacía mucho deseaba, una gargantilla de afilados picos con una argolla para correa (en pocas palabras, era un collar de perro) hecha de piel charol (me gustó tanto que me lo llevé puesto), JL dijo que cuando me la probé tenía una cara de éxtasis, felicidad pura (es cierto). Seguimos caminando, viendo camisetas y discos, hay una parte del tianguis donde se reúnen los chavos para hacer trueque de cd´s (hubiera llevado los míos). Fue una visita bastante rápida, sabíamos a qué íbamos y no dimos vueltas innecesarias. Mi amigo me comentó que una vez habían ido ahí Sinead O´Connor y Paul McCartney al Chopo. Volvimos al restaurante y comimos algo ligero, JL quiso saber más de mi historia y mi relación con mi padre, así que platiqué con él sobre eso. Al final escuchamos algo de música en su auto pero tuvimos que despedirnos, él tenía un compromiso.
Buenavista no está tan lejos de Revolución, por lo que decidí ir a visitar a mi amigo Walter. Se sorprendió de mi nueva gargantilla y me preguntó si iba disfrazado para Halloween. Platicamos un rato y comí en su negocio, pedí unos hotdogs (que me supieron a gloria) y poco después de eso me despedí. Había decidido que sería un día fantástico y decidí ir al Hotel Virreyes (siempre lleno de artistas y locos, ohhh, son todos tan pero tan cool) a ver si tenían exposición nueva... pero no habían montado nada nuevo, le pregunté al encargado del lobby qué había pasado con lo que presentaron los del colectivo Hematoma (los carteles que hicieron para Nike) y me dijo que ya los habían quitado hace algunas semanas... y me regaló un juego de postales de ésa exposición. Le agradecí su amabilidad. Antes de irme pude ver en una publicidad que tenían en el lobby que los del gobierno están rentando departamentos muy baratos a artistas jóvenes en el Centro Histórico de la Ciudad de México (eso me interesó mucho, ésta zona se va a poner de moda entre los intelectuales y los farsantes -otra vez-). También fui a una iglesia cercana a rezarle a la Virgen, para pedirle "salud" (si estás sano, todo lo demás se puede lograr).
Tomé el metro hasta llegar a la Estación Cuahutémoc y ahí fui a jugar videojuegos (mi favorito del lugar: Para Para Paradise 2, porque puedo bailar hasta el cansancio... he llegado a considerar al sexo en segundo plano, el baile resulta más liberador). Después caminé por las calles de la Colonia Roma, pasé cerca de donde vive Brandon pero no quise verlo, supongo que seguirá decepcionado de mí cuando le dije que tenía novio (fuimos amantes durante cuatro años... no sé si sigamos siéndolo, desde que decidí tomar en serio mi relación con mi pareja ya no tengo tiempo para nadie más). De hecho, llegué hasta una caseta telefónica y le marqué a Jorge Rubio, mi novio, para ponernos de acuerdo para salir en la noche. Estaba tan cansado que decidí volver a casa para refrescarme, bañarme y afeitarme.
Desde el departamento volví a llamarle por teléfono a Jorge para confirmar la cita, cambiamos de lugar, Pierre (su mejor amigo) tenía un gran plan para salir al Bodö (el antro donde el hermano de éste es relaciones públicas). Mi novio me pidió si llegaba directamente a casa de su amigo, cosa que así hice (aunque olvidé el número de departamento pero el guardia de la puerta me ayudó). Cuando arribé, me recibió Jorge y me dijo "aquí hay muchos bugas, así que tendremos que comportarnos" así que accedí, no sería la primera vez (buga = heterosexual). Me presentó con los del grupo, todos eran "gente bonita" como usualmente los amigos de Pierre deben ser, pero éstos tenían algo distinto, eran artistas (chavos que se dedican profesionalmente a la música ó la actuación, en varios de ellos podías sentir su sensibilidad con tan sólo platicar unos minutos). Uno de ellos era José Luis Moctezuma (al cuál me referiré como "Moctezuma" para evitar confusiones) quien actúa en televisión y teatro (ya lo había visto en varias actuaciones menores) parecía ser bastante cool, es algo gordo y venenoso si le caes mal, pero a mí me trató bastante bien (aunque no sé qué impresión haya tenido de mí). Estuvimos platicando todos en la sala de la casa de Pierre hasta que nos fuimos, como siempre tardísimo, pero es la hora a la que los party monsters suelen salir.
Llegamos al Bodö, me sentí bastante bien al principio, pero como siempre el dj del lugar ponía pura basura, a veces dos o tres canciones brillantes por un centenar de porquería auditiva. Jorge Rubio pagó mi parte de las bebidas aunque yo no tomé nada de lo que estaba tomando el grupo (pedí una botella de agua aparte) pero al final acepté una cuba... pero me puso de malas el simple hecho de oler el alcohol (el efecto que produce lo etílico en mí es totalmente inverso a lo que hace al resto de la gente, se supondría que la bebida deshinibe a la gente -después de varios tragos- pero a mí me molesta y hace que me ponga serio, callado, sin siquiera probar una gota, sólo con el olor... desde chico he relacionado al alcohol con el fracaso), no la probé y se la regalé a Jorge. Todo el rato estuve platicando con Moctezuma, de vez en cuándo bailando (había una muchacha realmente muuuy guapa, algo bajita y que lucía tan a la moda!, me sacó a bailar varias canciones). Yo ya estaba cansado, pero mi novio me dijo "Espera que dentro de un rato iremos a un antro gay" pero yo no veía para cuando, las botellas seguían llegando (y varios de los amigos de Pierre se pusieron realmente insoportables).
Fue entonces cuando Jorge dijo "vámonos" y nos paramos Pierre, Moctezuma, Jorge y yo. El resto se quedó. Caminamos hasta la salida y fue cuando uno de los (inoportunos, vagos, borrachos, parias, lumpen) amigos de Pierre lo detuvo y le dijo que no podía irse, porque él era el anfitrión (cuando realmente Pierre era quien más ganas tenía de ir a un antro gay después de Jorge), y no fue. Yo simplemente dije "Si no puedes ir entonces quédate, nos vamos sin tí" y todos me miraron feo (hasta el mismo Pierre dijo que yo le caía mal) así que respondí "Es que soy práctico". Intercambiamos números de celular y nos fuimos en el carro de Moctezuma.
Llegamos al Butterflys y yo estaba encantado con el ambiente kitsch del lugar, todas esas luces, lo estrambótico, la gente. (Jorge detesta éste lugar pero no me puse a pensar porqué quiso venir aquí, él va a antros como el Living ó el recién desaparecido Box). Ya iba algo tomado y empezó a fumar, me lanzó el humo a la cara y yo le dije "no me vuelvas a lanzar el humo a la cara", pero lo repitió y dije lo mismo, lo hizo una tercera vez y ya me enojé y le dije "no me vuelvas a lanzar el humo a la cara ó vas a ver". Me encabroné tanto que tenía ganas de irme, pero preferí ir al baño para que se me bajaran los humos en lugar de hacer una tontería (y yo pensando "la cagué" pero en realidad detesto hasta la furia que me echen humo). Cuando salí actué normal pero Jorge estaba distante. Moctezuma nos dió un aventón hasta nuestras casas y nos despedimos.
...
Domingo en la tarde, despierto, me he puesto melancólico pensando en Jorge. Me puse a ver la película de "Basquiat", es hermosa pero me la han vendido incompleta... me emocioné mucho al ver a David Bowie como Andy Warhol y las escenas donde Jeffrey Wright como Basquiat pinta en un enorme estudio. Sigo pensando en Jorge y finalmente me decido a hablar por teléfono.
Él siguiente diálogo no es tal como fue sino como yo lo recuerdo:
J: En realidad no tenía ganas de hablar contigo hoy, me amenazaste, me humillaste, nadie había hecho eso conmigo, menos una pareja
E: Me sentí humillado en el instante que me echaste el humo en la cara.
J: ¿Te molesta que fume?.
E: Te conocí fumando y bebiendo, tú al conocerme sabías que no fumaba ni bebía. Te acepté tal como eres y tú a mí... pero lo de ayer me cagó, detesto que me echen el humo en la cara.
J: Sentí tus palabras como amenazas.
E: No te iba a partir la cara ni nada de eso... pero quería irme, preferí meterme al baño a que se me bajaran los humos del momento y luego volví, ¿sabes porqué? porque te quiero cabrón, te quiero y un chingo.
J: Pues no me lo pareció anoche... y lo hiciste enfrente de mi amigo.
E: ¿Todo este pleito es porque lo hice frente a tu amigo?.
J: Aunque no hubiera estado él.
E: No te estoy suplicando cabrón, pero admito que cometí un error.
J: No sé que pensar.
E: Sabes qué, es obvio que no debí haberte llamado... pero en realidad te quiero, te quiero un chingo, estoy doblegando mi orgullo para poder hablar ahora mismo... tenlo en cuenta. Estamos toda la semana separados como para que nos estemos peleando las pocas horas que estamos juntos... de hecho, es nuestra primer pelea... dentro de unas horas te irás a Texcoco y estarás allá los próximos días, yo acá, ya hablaremos bien luego... disculpa por haberte molestado, hasta luego.
Colgué y me puse a llorar. Supongo que ambos estamos sobreactuando todo ésto pero hasta dentro de unos días no sabré que pasará.
Fui a cobrar el dinero que me había mandado mi madre ($1000 pesos). JL me había mandado un mensaje a mi celular para cambiar la hora de nuestra cita, así que llegué con bastante tiempo. Lo ví en el restaurante El Portón de Buenavista, muy cerca del tianguis del Chopo, por primera vez lo veía sin traje y corbata, iba vestido en jeans, camiseta negra y tenis (casi igual que yo, pero yo llevé una gorra negra de lana y una camisa azul de franela). Fue divertido ver a tanta gente tan estrambótica, muchos darkies, skas, punks, todas las subculturas y tribus urbanas de la Ciudad de México se habían reunido ahí, hacía mucho calor pero no importaba, todos eran felices. Fuimos con su dealer de películas y la que me pidió mi padre no la tienen ("Away all boats" de 1953, actúa Jeff Chandler) pero encontré una que hacía mucho tiempo estaba buscando, la de "Basquiat" (donde David Bowie actúa como Andy Warhol). Después vimos un lugar donde vendían calcomanías (pegatinas) de diseños muy locos, me compré algunas con claras referencias warholianas y la elección de JL fue más orientada hacia películas. Seguimos caminando y llegamos a un puesto que me gusta mucho, donde venden accesorios sadomasoquistas (quedé fascinado por las hermosas máscaras de vinyl) y ahí me compré algo que hacía mucho deseaba, una gargantilla de afilados picos con una argolla para correa (en pocas palabras, era un collar de perro) hecha de piel charol (me gustó tanto que me lo llevé puesto), JL dijo que cuando me la probé tenía una cara de éxtasis, felicidad pura (es cierto). Seguimos caminando, viendo camisetas y discos, hay una parte del tianguis donde se reúnen los chavos para hacer trueque de cd´s (hubiera llevado los míos). Fue una visita bastante rápida, sabíamos a qué íbamos y no dimos vueltas innecesarias. Mi amigo me comentó que una vez habían ido ahí Sinead O´Connor y Paul McCartney al Chopo. Volvimos al restaurante y comimos algo ligero, JL quiso saber más de mi historia y mi relación con mi padre, así que platiqué con él sobre eso. Al final escuchamos algo de música en su auto pero tuvimos que despedirnos, él tenía un compromiso.
Buenavista no está tan lejos de Revolución, por lo que decidí ir a visitar a mi amigo Walter. Se sorprendió de mi nueva gargantilla y me preguntó si iba disfrazado para Halloween. Platicamos un rato y comí en su negocio, pedí unos hotdogs (que me supieron a gloria) y poco después de eso me despedí. Había decidido que sería un día fantástico y decidí ir al Hotel Virreyes (siempre lleno de artistas y locos, ohhh, son todos tan pero tan cool) a ver si tenían exposición nueva... pero no habían montado nada nuevo, le pregunté al encargado del lobby qué había pasado con lo que presentaron los del colectivo Hematoma (los carteles que hicieron para Nike) y me dijo que ya los habían quitado hace algunas semanas... y me regaló un juego de postales de ésa exposición. Le agradecí su amabilidad. Antes de irme pude ver en una publicidad que tenían en el lobby que los del gobierno están rentando departamentos muy baratos a artistas jóvenes en el Centro Histórico de la Ciudad de México (eso me interesó mucho, ésta zona se va a poner de moda entre los intelectuales y los farsantes -otra vez-). También fui a una iglesia cercana a rezarle a la Virgen, para pedirle "salud" (si estás sano, todo lo demás se puede lograr).
Tomé el metro hasta llegar a la Estación Cuahutémoc y ahí fui a jugar videojuegos (mi favorito del lugar: Para Para Paradise 2, porque puedo bailar hasta el cansancio... he llegado a considerar al sexo en segundo plano, el baile resulta más liberador). Después caminé por las calles de la Colonia Roma, pasé cerca de donde vive Brandon pero no quise verlo, supongo que seguirá decepcionado de mí cuando le dije que tenía novio (fuimos amantes durante cuatro años... no sé si sigamos siéndolo, desde que decidí tomar en serio mi relación con mi pareja ya no tengo tiempo para nadie más). De hecho, llegué hasta una caseta telefónica y le marqué a Jorge Rubio, mi novio, para ponernos de acuerdo para salir en la noche. Estaba tan cansado que decidí volver a casa para refrescarme, bañarme y afeitarme.
Desde el departamento volví a llamarle por teléfono a Jorge para confirmar la cita, cambiamos de lugar, Pierre (su mejor amigo) tenía un gran plan para salir al Bodö (el antro donde el hermano de éste es relaciones públicas). Mi novio me pidió si llegaba directamente a casa de su amigo, cosa que así hice (aunque olvidé el número de departamento pero el guardia de la puerta me ayudó). Cuando arribé, me recibió Jorge y me dijo "aquí hay muchos bugas, así que tendremos que comportarnos" así que accedí, no sería la primera vez (buga = heterosexual). Me presentó con los del grupo, todos eran "gente bonita" como usualmente los amigos de Pierre deben ser, pero éstos tenían algo distinto, eran artistas (chavos que se dedican profesionalmente a la música ó la actuación, en varios de ellos podías sentir su sensibilidad con tan sólo platicar unos minutos). Uno de ellos era José Luis Moctezuma (al cuál me referiré como "Moctezuma" para evitar confusiones) quien actúa en televisión y teatro (ya lo había visto en varias actuaciones menores) parecía ser bastante cool, es algo gordo y venenoso si le caes mal, pero a mí me trató bastante bien (aunque no sé qué impresión haya tenido de mí). Estuvimos platicando todos en la sala de la casa de Pierre hasta que nos fuimos, como siempre tardísimo, pero es la hora a la que los party monsters suelen salir.
Llegamos al Bodö, me sentí bastante bien al principio, pero como siempre el dj del lugar ponía pura basura, a veces dos o tres canciones brillantes por un centenar de porquería auditiva. Jorge Rubio pagó mi parte de las bebidas aunque yo no tomé nada de lo que estaba tomando el grupo (pedí una botella de agua aparte) pero al final acepté una cuba... pero me puso de malas el simple hecho de oler el alcohol (el efecto que produce lo etílico en mí es totalmente inverso a lo que hace al resto de la gente, se supondría que la bebida deshinibe a la gente -después de varios tragos- pero a mí me molesta y hace que me ponga serio, callado, sin siquiera probar una gota, sólo con el olor... desde chico he relacionado al alcohol con el fracaso), no la probé y se la regalé a Jorge. Todo el rato estuve platicando con Moctezuma, de vez en cuándo bailando (había una muchacha realmente muuuy guapa, algo bajita y que lucía tan a la moda!, me sacó a bailar varias canciones). Yo ya estaba cansado, pero mi novio me dijo "Espera que dentro de un rato iremos a un antro gay" pero yo no veía para cuando, las botellas seguían llegando (y varios de los amigos de Pierre se pusieron realmente insoportables).
Fue entonces cuando Jorge dijo "vámonos" y nos paramos Pierre, Moctezuma, Jorge y yo. El resto se quedó. Caminamos hasta la salida y fue cuando uno de los (inoportunos, vagos, borrachos, parias, lumpen) amigos de Pierre lo detuvo y le dijo que no podía irse, porque él era el anfitrión (cuando realmente Pierre era quien más ganas tenía de ir a un antro gay después de Jorge), y no fue. Yo simplemente dije "Si no puedes ir entonces quédate, nos vamos sin tí" y todos me miraron feo (hasta el mismo Pierre dijo que yo le caía mal) así que respondí "Es que soy práctico". Intercambiamos números de celular y nos fuimos en el carro de Moctezuma.
Llegamos al Butterflys y yo estaba encantado con el ambiente kitsch del lugar, todas esas luces, lo estrambótico, la gente. (Jorge detesta éste lugar pero no me puse a pensar porqué quiso venir aquí, él va a antros como el Living ó el recién desaparecido Box). Ya iba algo tomado y empezó a fumar, me lanzó el humo a la cara y yo le dije "no me vuelvas a lanzar el humo a la cara", pero lo repitió y dije lo mismo, lo hizo una tercera vez y ya me enojé y le dije "no me vuelvas a lanzar el humo a la cara ó vas a ver". Me encabroné tanto que tenía ganas de irme, pero preferí ir al baño para que se me bajaran los humos en lugar de hacer una tontería (y yo pensando "la cagué" pero en realidad detesto hasta la furia que me echen humo). Cuando salí actué normal pero Jorge estaba distante. Moctezuma nos dió un aventón hasta nuestras casas y nos despedimos.
...
Domingo en la tarde, despierto, me he puesto melancólico pensando en Jorge. Me puse a ver la película de "Basquiat", es hermosa pero me la han vendido incompleta... me emocioné mucho al ver a David Bowie como Andy Warhol y las escenas donde Jeffrey Wright como Basquiat pinta en un enorme estudio. Sigo pensando en Jorge y finalmente me decido a hablar por teléfono.
Él siguiente diálogo no es tal como fue sino como yo lo recuerdo:
J: En realidad no tenía ganas de hablar contigo hoy, me amenazaste, me humillaste, nadie había hecho eso conmigo, menos una pareja
E: Me sentí humillado en el instante que me echaste el humo en la cara.
J: ¿Te molesta que fume?.
E: Te conocí fumando y bebiendo, tú al conocerme sabías que no fumaba ni bebía. Te acepté tal como eres y tú a mí... pero lo de ayer me cagó, detesto que me echen el humo en la cara.
J: Sentí tus palabras como amenazas.
E: No te iba a partir la cara ni nada de eso... pero quería irme, preferí meterme al baño a que se me bajaran los humos del momento y luego volví, ¿sabes porqué? porque te quiero cabrón, te quiero y un chingo.
J: Pues no me lo pareció anoche... y lo hiciste enfrente de mi amigo.
E: ¿Todo este pleito es porque lo hice frente a tu amigo?.
J: Aunque no hubiera estado él.
E: No te estoy suplicando cabrón, pero admito que cometí un error.
J: No sé que pensar.
E: Sabes qué, es obvio que no debí haberte llamado... pero en realidad te quiero, te quiero un chingo, estoy doblegando mi orgullo para poder hablar ahora mismo... tenlo en cuenta. Estamos toda la semana separados como para que nos estemos peleando las pocas horas que estamos juntos... de hecho, es nuestra primer pelea... dentro de unas horas te irás a Texcoco y estarás allá los próximos días, yo acá, ya hablaremos bien luego... disculpa por haberte molestado, hasta luego.
Colgué y me puse a llorar. Supongo que ambos estamos sobreactuando todo ésto pero hasta dentro de unos días no sabré que pasará.