miércoles, septiembre 01, 2004
Acabo de ver en la tele el "E! True Hollywood Story" de la Princesa Diana de Gales. Su historia es absolutamente trágica, hermosa, como la de un personaje de cuento de hadas. Durante años leí revistas que publicaban los cotilleos y chismes sobre la vida de éste ícono pop, una especie de morbo me atrapaba cada vez que escuchaba algo de ella... era lo más cercano a la encarnación de los anhelos y sueños humanos (joven, bella, glamorosa, frágil, desprotegida, ansiosa de amor y afecto... ¿quién no podría enamorarse de tal imágen?), todos queríamos formar parte de ésta fantasía viviente, los únicos culpables de su existencia fuimos los simples mortales que cual caníbales viciosos sólo ansiábamos más y más. Mientras escribo éstas líneas estoy escuchando el mp3 de "Living in America" de The Sounds, cuya música le da un toque macabro a mi texto. Ayer se cumplieron siete años de la muerte de Lady Di (1997 fue un gran año para ser joven).
