lunes, julio 19, 2004
Estoy algo enojado, ayer tuve que llevar mi computadora al técnico para que la reparan, ¿recuerdan el adware invasor? ¿el que se metió a mi computadora por andar viendo páginas porno?, pues resultó ser un virus maligno, tendrán que resetear mi máquina (y se perderan muchos de los archivos y trabajos que he hecho, ni modo).
El sábado pasado cené con Jorge Salvador y Onek, y habían comprado muchísimas copias del Excélsior donde aparecía (finalmente!) el artículo sobre el brindis inaugural en la cafetería BGay BProud, ellos sólo dijeron "En las fotos más que pintor, pareces artista de cine". Me dedicaron más de media plana, comparto espacio con otro artículo sobre la Orquesta de Cámara de Bellas Artes. Estoy muy pero muy contento con haber salido en los diarios (ya estoy escuchando a Oliver diciendo "La fama es pasajera", pero realmente estoy disfrutando ésto). De hecho, hoy lunes cenaré en casa de Jorge Salvador (en un par de horas).

¿Recuerdan a Jorge Rubio, el que les conté?, pues bien, me dejó plantado. Me llamó para disculparse (que hubo embotellamiento en la carretera) y platicamos un rato. El simple hecho de haberme dejado esperando lo ha limitado a un cordial "bye bye".
Mis gastos se han elevado muchísimo, entre el pago de lo de la computadora y la compra de las fotografías del evento, me voy a quedar sin dinero. Así que me urge pintar y empezar a vender (ya inicié dos cuadros de la serie erótica para mandarlos a Ámsterdam a la Galería Sultan, espero que ésta vez no me los rechacen).